Había una vez una muchacha que le preguntó a un chico si se quería casar con ella. El chico dijo "no". Y la muchacha vivió feliz para siempre, sin lavar, cocinar, planchar para nadie, saliendo con sus amigas, tirándose a todo el que le daba la gana, gastando su dinero en sí misma y sin trabajar para ninguno.

FIN

El problema es que de chiquitas, ¡¡¡no nos contaban estos cuentos!!!

¡Y NOS JODIERON CON EL PRINCIPE AZUL!